El hombre sin propósito no tiene rumbo

Hemos nacido para tener un propósito, todos buscan un propósito y algo que guie sus vidas, si no hay propósito no hay vida. Cuando una persona sueña, comienza a vivir. Algunos no saben lo que quieren y eso los hace estar en un permanente estado de confusión y vacío. Cuando la vida se torna en una rutina con pocos desafíos y sin un propósito claro, comenzamos a tener una especie de sensación de inutilidad que nos hace existir, pero no vivir. 

Si sientes en tu corazón un vacío interior es porque no tienes un propósito claro porque vivir. Para tener un propósito debemos entender primero que hemos sido creados con un propósito por las manos del creador, nada de lo que pasa en nuestra vida es casualidad. 

Si nos acercamos a Dios, esteremos más cerca de vivir encaminados en nuestro propósito. Hemos sido creador para tener metas, sueños, para hacer cosas productivsas, para disfrutar y para todo eso compartirlo con los demás.

El entorno en el que hemos vivido puede que nos haya influenciado para mal, nos haya esclavizado con el miedo, tratando de hacernos creer que debemos hacer cosas que en verdad no queremos hacer, la realidad es que debemos ser libres de los miedos, porque si seguimos el camino del miedo, estaremos siempre presos tratando de escabullirnos para hacer cosas que no llenan nuestra vida.

Enfócate en soñar, en hacer lo que deseas hacer, en seguir ese plan y ese sueño que alguna vez tuviste, pero dejaste porque pensabas que las circunstancias te impedirían alcanzarlo. Hoy quiere decirte que todo eso puede cambiar, las cosas comeinzan a tomar giros cuando nosotros tomamos la decisión de alcanzar aquello que soñamos, tal vez no es todo tan fácil o como lo esperamos, pero de alguna manera el camino siempre se abre y nos lleva a poder lograr eso que estamos soñando. 

La vida es para producir, para ser útiles, para servir a los demás, para crear y producir, para compartir, cuando una persona comienza a creer cosas equivocadas, o imposiciones que su familia o entorno le ha querido imponer, se autoesclaviza. Debes ser libre y escuchar esa voz interior que es la voz de Dios que te quiere guiar y ayudar a que alcances todo lo que quieras alcanzar. 

Nada es imposible si podemos creer y tenemos la audacia de poner manos a la obra. Si lo intentamos y fallamos una vez, no es excusa para no volverlo a intentar. Nunca es tarde, siempre puedes probar otra manera, insistir, la perseverancia es clave, pero el primer paso es que pienses ¿que quieres? si no tienes la más remota idea, comienza por ahí ¿qué quiero?. 

Algunas veces puede que estes muy desanimado y confundido, para eso existe la oración: "Dios ayúdame no se que quiero, ayúdame a entender mi camino ¿qué tienes para mí?" este tipo de oraciones sinceras te encaminaran en tu destino. 

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